VICTOR MEDINA BERTONI: OTROS HOMBRES… OTRAS NECESIDADES.-

Pinta tu aldea y pintarás el mundo” (León Tolstoi).- El apellido Medina se reitera en la zona de Piñera,  a partir del poderoso terrateniente don Juan de Medina (1796), quien denuncia unas “tierras realengas” en las costas del Queguay… Recién en 1811 el Gobernador Gaspar de Vigodet se las otorga al denunciante… Partes de estas tierras, mucho después, en 1907, fueron adquiridas por José Piñera, del padrón a nombre de don Francisco Brum,  donde luego se fundara Villa Elisa en la estación ferroviaria Piñera.-

Dice el maestro José María Firpo en su libro: “Recuerdos de Villa Elisa”, que “allá por el año 1930 vivía en la Villa un moreno sesentón de nombre Anarolino Medina, que decía ser descendiente de un guerrero de su mismo apellido.- En una ocasión, a quien fue a su casa a cobrarle la cuota del terreno le dijo: “Pensar que estoy pagando una tierra que fue de mi familia”·.-

Por aquellos años “de inicios”,  el apellido Medina se había ramificado en numerosas familias.- Elegimos como narrador de estos recuerdos a un descendiente -seguramente-, nativo de Estación Piñera – Villa Elisa,  Víctor Hugo Medina Bertoni, hoy  con domicilio en Guichón, donde no hace mucho cumplió 90 años.-

Víctor Hugo nació en aquella población fundada por don José Piñera, a la vera del tendido ferroviario  en el año 1926, en el seno de una numerosa familia de 12 hermanos… “De gurí –recuerda-, fuí a la escuela Nº 17 –hoy con el nombre de José María Firpo-, solo hasta tercer año… No había más que eso… finalizado los estudios primarios no había posibilidad de continuar… y menos para una familia pobre y numerosa como la nuestra… La maestra directora venía de Paysandú y se llamaba Ilda Camerota”, nos dice.-

Mi padre, Rosario Medina Moreira, trabajaba en las estancias de la zona.- Años de mucha actividad en el embarcadero ferroviario, con numerosas tropas de la estancia Corrales de la viuda de Castaño… rememora nuestro entrevistado, para continuar hilvanando recuerdos: “La estación y sus corrales por aquellos años, era “la boca” por donde se embarcaba toda la producción de la zona, ganado vacuno, corderos, capones, pavos…La mayoría de esta producción se cruzaba por el puente de Tablas (Paso Molles)… y aquel guarda-puentes que conocí de apellido Mascasini y la guardia de un funcionario policial… Del otro lado del puente, estaba el comercio de Catalino Fagalde… Eran años de ajuste y necesidades para las familias numerosas y pobres como la nuestra… Bien recuerdo a Balbín Sánchez y Criserio lidear todo el día en el embarcadero, apartando ganado de embarque… Una vez que lograban “cortar” un lote de 20 animales, los empujaban al primer vagón…Luego que entraban lo llevaban hasta el final del tubo haciendo sonar un tarro lleno de piedras para que no se volvieran… Don Guillermo Niell embarcaba miles de pavos en vagones de doble piso y con techos de lona… Nosotros, gurises, por aquellos años, nos “rebuscábamos” ayudando en lo que podíamos… por lo que “ligábamos” algún vintén (dos centavos), que para nosotros era mucha plata. Todas las estancias de la región embarcaban en Piñera, por lo que la estación todos los días, era un infernal movimiento de ganado, troperos, personal ferroviario y el continuo “pitar” de las máquinas fosforeras”, agregando: —“Por aquellos años, el padre de Homero Lestarpe, don Pedro, hacía viajes trayendo lana, para lo que tenía dos carros… También hacía viajes en una jardinera hasta Dayman, llevando y trayendo correspondencia… Por otra parte, don Santiago Alonso cargaba dos valijas –tipo maletas- a caballo, llegando hasta Cuchilla del Fuego, repartiendo la correspondencia que el ferrocarril traía al Correo y cuyo Jefe era don Francisco Fransesqui”.-

DE LA ESCUELA A UN PUESTO DE CAMPO.-

-“Cuando terminé la escuela, nuestra familia entera se mudó al puesto de don Juan Hiriart en Paso Potrero… unas 1.300 hectáreas…El puesto donde fuimos a vivir estaba del otro lado de Molles Grande.- Papá se arregló con un sueldo de 5 pesos mensual y la comida.- En ese puesto estuve junto a mis padres y hermanos 10 años.- Fue a raíz de un accidente que tuve que me trajeron a Guichón, parando en el Hotel Queirós… Fue ahí donde comencé a conocer mucha gente buena”, a lo que recuerda , –“Un día hablando con Beder López (Mocoroa), le dije que tenía ganas de venirme para Guichón ya que en el puesto no contaba con nada para elegir y en Guichón habían muchas oportunidades, por lo que me dijo que si me animaba, él me iba a conseguir trabajo con Bruno Dietchi en la zafra de trigo, para trabajar en la “la bolsa”.- Yo ganaba en el puesto 3 pesos por mes y era buena plata… Por aquel entonces yo era muchachón de 23 años y me gustó mucho el pueblo de Guichón y sin dudarlo mucho me vine.-

DE PEÓN DE CAMPO A HOMBREADOR.-

Mis comienzos del nuevo oficio fue en una chacra en el paraje de Ñacurutú,  sin yo saber nada de lo que era trigo, ni bolsas, ni “pulsearlas”, nada! … Fue “Pocholo” Barreto y “Perico” López que me enseñaron el nuevo oficio…Luego nos mudamos a lo de Eugenio Paredes y allí trabajé tres años”, agregando: Paredes fue el mejor “centro footbal” que he visto jugar en Peñarol de Guichón, por aquellos años, junto a Tonarelli y Juan Romero”, para continuar diciendo: –“Luego de las chacras,  comencé a trabajar en casa Niell, también “hombreando bolsas”…Por aquellos años ya me había casado con Gregoria Pereira  -hermana de la señora de Honor Duarte y de Lorenzo Pereira-, conformando un “familión” de 11 hijos… Por aquellos años casa Niell era el comercio más importante de la región… Compraba todo lo que se producía en la zona.- En sus talleres se armaban “por partes” camiones, Tractores, cosechadoras… Aquel fue un mal año de cosecha y había poco trabajo,  por lo que me dieron para remendar y coser las bolsas rotas… El tema fue de no desperdiciar la changa”, nos dice para agregar: …Con el tiempo quedé de efectivo, “peón para todo trabajo”, con Angelito Benítez (el Cepillo) como encargado, José y Eusebio Larrosa y el cuarto peón era yo.- Cuando se fue “el Pepe” José Terzano (el químico), pasé a atender el acopio y venta de gallinas, huevos, pavos, hielo, manteca, crema… Todo los productos de granja que se producía en la zona, eran comercializados en casa Niell… Se compraba todo y se vendía también todo “de Almacén”… Don Roberto Niell me enseñó a hacer manteca en una inmensa máquina eléctrica de madera.- En el taller mecánico, trabajaba gran cantidad de empleados en el armado “por partes” de maquinarias… Recuerdo al “Toto” Alonso, Peña, Juan Ávalos, el Vasco Godoy y muchos más”…Esos inmensos cajones venían por ferrocarril!.-

DE PEÓN GENERAL A POLICIA.-

–“Estaba de licencia, cuando me comunicó el “Gaucho” Cunda que necesitaban efectivos para la Policía… Consulté con don Juan Niell y este no tuvo ningún problema en que “probara” la nueva oferta, diciéndome que: “lo que no puedo darte no te lo puedo quitar”, dejándome “la puerta abierta” por si no me gustaba el nuevo empleo…Es así que fui a Paysandú a presentarme ante el Jefe de Policía con toda la documentación… A los 15 días me llamaron… un fin de año… Ingresamos esa vez, tres efectivos, Silveira, Araujo y yo… A mí me enviaron a la 9na. Sección… Luego arregle con Silveira para cambiar… él para la 9na. y yo para Piedras Coloradas… Me presenté a tomar cargo un 1º de año de 1960… recuerdo que fue por esos años en que se construyó la nueva comisaría de Piedras Coloradas.- Estuve en Piedras 9 meses y me dieron el traslado para Guichón…Por esos años en la 12da. Sección, revistaba de Sargento Primero don Fermín Báez Fariña, un policía muy exigente y celoso de su cargo, no sabía leer ni escribir, pero por aquellos años se nombraban escribientes en cada seccional… Algunos de los que recuerdo: Reboledo, Carlos Guichón, Bertil “Toto” Bentos… Seguramente eran otros tiempos -nos dice-,tiempos muy distintos a los actuales, cuando se ingresaba, lo primero que se le preguntaba al aspirante  si tenía caballo y recado … Las extensas recorridas de la jurisdicción siempre se hacíamos a lomo de caballo “en yunta” con “El toro” Pereira, recorriendo las Colonias y averiguando novedades, las que apuntábamos en un cuaderno “de parte”… El comisario por aquel entonces era don Nery Bello. En la comisaría vieja teníamos los caballos, también habían lecheras y “quinteros” de donde obteníamos verduras… “La Chacra” estaba a cargo de los agentes Gimaraes de los Santos y Fernando Andrioli… Fue en ese predio donde se hicieron los ladrillos necesarios para la nueva comisaría a cargo de “El Negro Baptista, Ciriaco Guichón y otros”.- 

Otro de los recuerdos de Medina, fue cuando “el golpe de Estado”, manifestando: “Fue en la década del 70 “Nos acuartelaron a todos”, un total de 45 efectivos… El comisario era Jovino Machado…Tiempos que se salía a recorrer “en yuntas”, por turnos, con preferencia la vigilancia de los quilombos y los boliches donde se timbeaba de lo lindo!… por aquellos años eran muchos… Épocas en que se “pasaba revista” -“palpando”-,  el porte de armas estaba prohibido.- Finalmente nos dice Víctor: “estuve 20 años en la policía y me jubilaron por incapacidad física, comencé a tener problemas en los dedos seguramente de hacer tanta fuerza con la “pulseada” de bolsas… con 30 años de trabajo en 1980, pase a retiro jubilatorio… y aquí estoy”, nos dice.-

(DE “NEUTAS” DE GUICHÓN).- Junio 26 de 2016.-

2 comentarios sobre “VICTOR MEDINA BERTONI: OTROS HOMBRES… OTRAS NECESIDADES.-

  • el Marzo 26, 2017 a las 3:03 pm
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    Una nota emotiva, de una vida distinta, de trabajo, esfuerzo, valores, familia,dignidad!.- Cuántos nombres de gente conocida que supo vivir también en Guichón!.-

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  • el Marzo 26, 2017 a las 2:58 pm
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    Excelente revisión de historia viva.

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