“NEUTAS” DE GUICHÓN.-

De los inicios de Guichón quedan  muchas historias y anécdotas que “están para contarse”.- Lo que vamos a contar han  pasado de boca en boca de nuestros mayores.- Sería una excelente iniciativa que el gobierno local, por intermedio de  su dirección de cultura, tenga como prioridad abrir  ámbitos de narrativa lugareña,  concursos, talleres y publicaciones, aportando con ello  un importante archivo para nuestra cultura.-

Esta historia tiene mucho que ver con el nacimiento y progreso de Guichón…

UNA ANÉCDOTA QUE QUEDÓ PARA CONTAR…

Los Ingleses fueron los que tentaron a los estancieros a “plantar un árbol, escribir un libro y fundar un pueblo”.- Así es que a principio del siglo pasado habían muchos anotados para radicar al menos “una parada” a la vera del revolucionario tendido ferroviario.- Los Ingleses de la empresa Midland, ni corto ni perezosos, pedían “a cambio” de tal favoritismo, 50 hectáreas de tierra.- Así fue que Teodoro Pedro Luis Guichón, escrituró esa cantidad de terreno que después la empresa negoció y se quedó con cuatro hectáreas, mínimas necesaria para construir el centro operativo de la Estación  Guichón.- Lo primero y fundamental, fue construir un pozo artesiano con su respectivo depósito aéreo , un sólido galpón de dos aguas y desvío (vía muerta) .- (Una pena que ese pozo artesiano, una verdadera joya de la construcción por aquellos años hoy se haya tapado de basura y hierros en desuso del material que va quedando de los arreglos de las vías, clavos, ensambles, bulones, etc…

A fines de 1905 de un fulminante ataque cardíaco, falleció “el francés”, Teodoro Pedro Luis, sin ver concluida su obra fundacional, (por lo menos si se le puede llamar “fundación”, luego de la firma del decreto por el presidente de la República).-

El pueblo Guichón, se habría comenzado a diseñar en 1902, para que recién el 15 de Julio de 1907 el presidente de la república de entonces, Claudio William, firma el decreto ley 3.203.- Es aquí donde se da un hecho curioso (después vamos a ver porqué).- El 7 de Julio de 1907, el presidente Williman habría firmado otra ley, oficializando al pueblo de Punta del Este en el departamento de Maldonado.

Lo anecdótico.

Por aquellos años de 1900, un barco proveniente de la República Libanesa hace una última escala frente al puerto del Buceo, en Montevideo.- En el viajaban dos amigos, Pascual Gattas y Juan Moreira, que atraídos por las posibilidades que daba América a los inmigrantes, habían emprendido un largo viaje en busca de mejores horizontes.

Tanto Pascual como Juan no venían para Uruguay, su destino era Buenos Aires.- Estando anclados frente al puerto el Buceo de Montevideo, se genera entre los tripulantes el rumor que en la capital bonaerense se había generalizado  una “ mala enfermedad”,  mortal, sin cura… Se trataba de un virus que ingresaba por debajo de las uñas del pie.- Los amigos, ante esta alarmante noticia decidieron dejar de lado sus planes y bajarse antes del final del viaje.-

El barco había anclado a buena distancia de la costa montevideana, por lo que “con lo puesto” se deslizaron esa noche por las cuerdas de amarre y a nado ganaron la playa.- Los dos se dirigieron a la ciudad Vieja, donde se anoticiaron que había “un buen paisano” que socorría a “los turcos” que llegaban buscando pan y trabajo.- Después de pasar una noche en la posada del paisano, no les gustó “el demasiado movimiento urbano”, por lo que les pidieron al dueño de casa que les indicara de algún lugar “más tranquilo” y si se encontraba en la etapa de función, mejor.- Así fue que Pascual Gattas eligió las dunas de la península de Punta del Este y don Juan salió para el centro del país, concretamente a Durazno, donde se conocía una gran casa comercial con “varias sucursales”. (Después se supo que cada “sucursal”, era un turco con su respectivo cajón deambulaba por la campaña ofreciendo peines, peinillas, telas, baratijas… aquel dicho generalizado: “Turco vende barato, señora!!”.-

Don Juan Moreira, decidido a no perder tiempo, al poco tiempo de su llegada ya cargaba esos inmensos cajones ofreciendo telas y chucherías por toda la campaña.- Inquieto y con ganas de progresar, don Juan decide –al poco tiempo- venirse a Paysandú a instalarse con un negocio en una vieja casona cercana al puerto.- En el viaje por tren, le informan que esa casona “se vendía barata porque tenía el virus de la tuberculosis”.- Eso bastó para que Juan, desistiera del negocio y sin siquiera visitarla, regresara a seguir con “su sucursal” en Durazno.- Es en el tren –de regreso-, hablando con otros pasajeros, se anoticio que en la parada Guichón se había mensurado un pueblo y que el vendedor de las fracciones, por cada parcela que se le comprara, regalaban arados, bueyes y apoyo para “el comienzo”.- Sobre la marcha –y olfateando buenos negocios-, le dijo al guarda que se bajaría en parada Guichón y que le avisara… así fue , y ese mismo día con los pocos ahorros que tenía hizo ventajosos negocios, adquiriendo varios solares.-

Lo que admira, de toda esta historia, es que tanto Pascual Gattas como Juan Moreira tuvieron mucho que ver con la formación y prosperidad de los dos lugares, que distantes, recién comenzaban a diseñar su perfil y que los dos expedientes solicitando una parada ferroviaria llegarán, prácticamente juntos, al despacho del presidente de República.- Casualidades le dicen algunos… y puede ser que así sea…si es que existen… Punta del Este  festeja su aniversario el 7 de Julio y Guichón el 15 de Julio del mismo año.

 

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