Habitar Montevideo / Monólogos urbanos.-

(Por: Arq. Luis Fabre Garcia).- La Intendencia de Montevideo organizó un evento con anuncio y pretensiones de construir una Agenda Urbana “producto del pensamiento conjunto entre ciudadanía, organizaciones sociales, academia, instituciones y referencias políticas”. La destacada presencia de investigadores, funcionarios institucionales y políticos resultó completamente desigual a la de individuales vecinos habitantes de espacios urbanos.

Estos últimos, no obstante creíbles y elocuentes,  no participaron en representación de ningún colectivo social!.  Aunque válido para  los reconocidos extranjeros, fueron invitados con similar criterio individualista…

El evento intercaló sesiones de “Conferencias” magistrales con  “Mesas de dialogo” en la Facultad de Arquitectura de la Udelar. Las conferencias fueron notables, con información y erudición sobre importantes problemáticas  urbanas actuales en la región.

Pero las Mesas se limitaron, seguida de la presentación del moderador y  otra autorreferente, al desarrollo de la percepción de cada participante. El anunciado diálogo no existió salvo referencias puntuales (sin réplica) al anterior monólogo. Tampoco con los espectadores, algunos muy calificados, que concurrieron al Salón de Actos de la facultad. Apremiada  por  la  “falta de tiempo”,  la concurrencia estuvo inhibida a preguntar sobre lo expuesto o cuestionar algunas de las aseveraciones.

Por lo demás, debemos de anotar dos omisiones flagrantes: Una   sobre la incidencia de las grandes superficies comerciales en la degradación de las centralidades urbanas. Me remito a artículo donde describo como, luego de visitar ciudades europeas sin un solo shopping en la planta urbana  -preservando el valor de la vida social con su gente, sus edificios, sus espacios y su historia-,  encuentro otro en obra sobre  Av. Italia al llegar.  Y concatenado, el proyecto de remodelación para “18 de Julio” y su previsible impacto positivo en la trabajosa recuperación del centro histórico por el mismo gobierno departamental que permite el sexto shopping. Era una magnífica oportunidad para explicitar sus virtudes, apoyado en las novísimas herramientas de monitoreo  de la Intendencia. Merecía una inédita fundamentación sistémica en el evento.

Nobleza obliga -desde siempre-, por medios escritos y orales donde he abogado por la construcción colectiva de la ciudad que queremos y ésta es la instancia más abierta que he conocido.

Lo cierto es que permanecen en discusión, elaboración y puesta en práctica los ricos contenidos no debatidos en el evento. Es dable esperar que la entidad organizadora los difunda adecuadamente y lleguen a instituciones idóneas para su tratamiento, como la Sociedad de Arquitectos que integró… y que  vengan otras instancias que provean el ámbito adecuado a un mejor, efectivo, diálogo urbano.

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